sábado, 5 de noviembre de 2011

Tendríamos que inventar una nueva forma de pagar a los artistas


Por Tesa Vigal

A partir de una conversación con Eva. 

-Porque yo sí quiero pagar su trabajo. La mayoría de los músicos son desconocidos y no tienen conciertos. Y alucino con el maltrato a los escritores vivos. ¡Escritores!, por favor... No sé si la gente no piensa o tiene nula empatía. Si los músicos famosos son cuatro gatos, al menos tienen la posibilidad de conciertos, por los que suelen recibir un mínimo tanto por ciento de la consumición mientras dura la música. A repartir entre los miembros. Los escritores pueden tardar años en escribir una novela. No tienen conciertos y si alguna vez los dioses les tocan con su varita de la suerte y alguien les publica, reciben un mínimo tanto por ciento por cada libro vendido. En fin, que quede claro, yo uso biblioteca si no puedo comprar el libro y sólo me lo descargaría en el caso de que fuese un autor muerto y además no me interesara lo suficiente como para quererlo tener en casa y releerlo cuando me apetezca   

-Pero los músicos suben sus vídeos a internet y se dan a conocer.

-Eso sólo serán unos cuantos. Sabes de sobra los cientos de miles de vídeos y de páginas web que hay...

-Pues yo he visto a veces tocar en directo a grupos desconocidos.

-No siempre el dueño del garito les permite hacerlo, ni siquiera gratis. Si tienen suerte y les paga algo suele ser un mínimo porcentaje de las consumiciones realizadas durante el concierto. Luego tienen que repartirlo entre los miembros del grupo. Eso ya lo he dicho. Vamos, que aunque logren tocar de vez en cuando, difícilmente sacarán para vivir de ello.

-Que lo compaginen con otros trabajos.

-Pues claro, a ver qué te crees que hacen. Pero Eso supone tener que dejar la música, más pronto o más tarde. Antes podían también ganarse la vida con aportaciones a sesiones de grabación de los discos de otros artistas. Puntualmente se podía añadir a un tema un saxo, o sumar una segunda guitarra en otro... Las sesiones de grabación de los artistas (incluyendo a veces a los productores) eran también conciertos, o recreaciones, o sesiones con irrepetibles improvisaciones, o ocurrencias. Se llamaban músicos de estudio. Y algunos artistas empezaron así su carrera musical antes de grabar sus propios discos. 

-¿Y se llevaban algo de las ventas?
Habla en pasado. Según el acuerdo que tuvieran. Pero aunque cobraran sólo una cantidad por sesión de grabación, ya no pueden hacerlo porque ya no se graban discos.

-¿Cómo que no? 
-Cierto, la gente muy famosa, y dando conciertos. Son cuatro gatos y los discos poco más que testimoniales. También están en el paro gran cantidad de técnicos de estudios de grabación y, además, el público que dice apreciar su música trocea su obra en cancioncillas sueltas (algo que se entiende en artistas menores de "una canción"), lo único que se bajan de la red, y por supuesto ya no importa el significado añadido de las portadas de los discos, que pueden llegar a ser tan reveladoras y flipantes como el propio contenido musical. Seguro que conoces algunas portadas míticas: Coldaply, Jimmy Hendrix, Nirvana, Beatles, Rolling stone (con su cremallera de pantalón en relieve que se bajaba de verdad. En el franquismo fue censurada), Pink Floid, Doors, Bowie, Roxy music, Velvet underground... Por si acaso las imágenes van en el orden que he dicho.


-Ahora hay gente que se auto edita recolectando por ahí.

-Sí, menos mal, eso es muy bonito. Pero sigo echando de menos las portadas. Sin portadas menos significados, vida más pequeñita en general. Pero el público que aprecia su música pasa de pagarle por su trabajo, como si se alimentara del aire por arte de magia. No acabo de entenderlo.

-¡Alto ahí! Ya sé por dónde vas, el acceso a la música tiene que ser libre, gratis.

-Estoy contigo. Es algo maravilloso y deseable, pero tiene que ser posterior a una forma de pagar al artista, que aún no se ha inventado. Por favor, tenemos que hacerlo. Mientras tanto, yo seguiré comprando cedés de la gente que admiro. 


-Las casas de discos ponen precios escandalosos.

-Cierto y eso no es lo único malo que tienen, desde siempre han tratado a los artistas de mala manera. Pero ahora es el público quien les maltrata, impidiéndoles ganarse la vida con su trabajo. Difundirla es maravilloso, pero no implica automáticamente darse a conocer y empezar una carrera.

-Hay que hacer algo.

</script>-Eso es lo que digo. Pensar una nueva manera y no confundir a las casas de discos con los artistas. Yo diría que sería necesario una actitud a favor de los músicos, tratando 

de descubrir formas nuevas de pagarles. Y olvidarse de una guerra estéril contra el precio que le ponen a los discos las discográficas que es algo obvio, sabido, un callejón sin salida, al que queda muy bien apuntarse porque además está de moda y es más cómodo pasar del asunto.

-Poner el foco en otra parte. 

-Por cierto ¿eres música?

-No.

-¿Trabajas en una casa de discos?

-No.

-Pero te gusta la música...

-La amo.




 

1 comentario:

msghq dijo...

Alguna vez he pensado que toda actividad relacionada con la "síntesis"(no se me ocurre nada mejor... ) de una cultura, tendría que estar subvencionada por los estados (o personas de algún modo muy bien organizadas) y en función de su éxito comercial (es asqueroso el término pero si hablo de intercambio de "síntesis " cultural sin ánimo de lucro habría personas que se dedicarían por entero que vivirían de un modo ejemplar, pero con riesgo de exclusión social en este mundo cada vez más descompensado y en un principio sería inviable quizás ) dejar de recibir dicha subvención, para empezar a pagar una cantidad concreta a qualquiera que pueda necesitarlo, esto resultaría en si mismo una retroalimentación maravillosa, que no solucionaría quizas a corto plazo los problemas de muchos de los que mueren por el capricho de algunas mentes absurdas , pero que podría sentar las bases informativas y sensibilizadoras de una civilización potente y aunque centrada en la singularidad, ocupada también en la preservación de la vida y el derecho de todo ser a sentir alegría y plenitud, sea como sea que se manifiesten estos y aunque no se trate de seres humanos (vistos egocéntricamente como los amos y señores del mundo).

Muy interesante el post, me ha hecho pensar la conversación, espero que no sea mucha ida de olla la parrafada desordenada que he soltado.