viernes, 28 de febrero de 2020

Jugando - Contra cultura 13

Por Tesa Vigal

Aunque lo que hace en este vídeo la enorme blusera hermana Rosetta, tocando la guitarra con abrigo en un andén de una estación de tren, va más allá de jugar. Me recuerda a los cortos de Charlot, cuando esquiva la amenaza o los golpes con movimientos impensables, mirando más allá de la situación y, por eso mismo, descubriendo de ella esquinas o miradas.


Recomendable actitud, en tiempos en los que la gente parece ansiosa por sentir miedo por lo que sea (a lo mejor tienen la suerte de no tener preocupaciones y el vacío de apariencias y rutinas los aburre). Suele ir acompañado de reverencia a los tópicos y una reducción de la vida a fórmulas mascadas. Todo con tal de no pensar ni explorar por uno mismo. Supongo que por eso abunda la creencia ciega en cualquier noticia de las redes sociales (sin confirmar, ni rastrear, ni confrontar) y una incredulidad en todo lo demás. 

Si los tópicos suponen juzgar alegremente a cualquiera, supongo que es necesario descubrir la gozada apasionante de explorar. Además, así igual salvas a personas de la quema. Recomiendo la impresionante peli de Sidney Lumet '12 hombres sin piedad'.


Para el miedo, recomiendo la actitud de David Bowie, en una foto, una semana antes de morir, sabiendo que vivía sus últimos días, con una sonrisa alucinante, como si estuviera a punto de empezar una gran aventura. Es curioso que, en ella, se note más que nunca el color diferente que tenía cada uno de sus ojos. Me recuerda una frase de 'Peter Pan': "la muerte debe ser una aventura impresionante".

En fin, en la contra cultura era más importante cómo vivir, que el simple existir. 

viernes, 4 de octubre de 2019

Contrcult 11- Conexión con la naturaleza, la aldea ecológica de Matavenero

Por Tesa Vigal

Conexión, no utilización, aunque sea por buenos motivos de moda como el senderismo, o cualquier otro tipo de deporte o vida sana. Al hablar con una gente, hace poco, sobre sentir la naturaleza y por tanto disfrutar de ella sin tener que llegar, por narices, a tal punto o a tal kilómetro, ni tampoco usarla como un gimnasio para estar en forma, me miraban sin entender. Debían ser buenos 'rostros pálidos' y considerar que la naturaleza está para usarla por motivos prácticos, en lugar de sentir lo evidente: que somos nosotros los que formamos parte de ella. 

Un paso más fue, en la contracultura, volver a vivir en ella en condiciones muy duras, como en el ejemplo de Matavenero, la aldea ecológica del Bierzo surgida en el año 1989, cuando unos alemanes se fueron a vivir en aquella aldea abandonada desde hacía muchos años. Son dos temas diferentes, sí, pero creo que relacionados. No se trata sólo de reploblar pueblos abandonados sino la forma de hacerlo. Cuando la visité en los 90, aún no existía el albergue para visitas del que se habla en el vídeo, sino que los visitantes dormían en un enorme tipi. Fue una de las primeras cosas que vi, al acabar de subir por el sendero entre bosque y arroyos, por donde los niños bajaban a la escuela del pueblo. Por lo que he visto en el vídeo, ahora ya tienen escuela en la aldea. 



Mi impresión fue haber llegado a un nido de águilas, poblado por hippies de todas las nacionalidades, caballos, gallinas picoteando el suelo furiosamente, un bebé desnudo gateando por la hierba con tanta resolución como las gallinas, y adultos a los que vi al atardecer, acabado su trabajo, cuando aparecieron por el bar-comedor (apenas media barra con café de puchero y tres o cuatro mesas), pero con una pequeña galería de madera con una visión sobre las montañas que me hizo recogerme instintivamente, con una mezcla de asombrado respeto y una belleza que casi aturdía. 

Sólo estuve allí un día y una noche. Pero, aunque mis motivos personales me hubieran dejado quedarme más tiempo, creo que hubiera seguido sintiendo que no podría vivir allí. No sólo por ser un duro trabajo que me desbordaría, sino por la duda de llegar a congeniar con mis vecinos, algo que no siempre pasa. Mi impresión, por lo tanto, acaba aquí. Para los que tengan curiosidad por el tema, el vídeo es de hace pocos años, y he visto que tienen un blog con entradas recientes. Así que el lugar sigue existiendo.         

sábado, 31 de agosto de 2019

Contrcult 10-Lo real es lo sentido, vigilia o sueño, lo chamánico de Castaneda o la psicodelia en Easy Rider

Por Tesa Vigal


Todo tiene alma en la visión chamánica: seres vivos, lugares, ríos, montañas, mares, cuevas y también las obras honestas, sentidas, de libros, pelis, o canciones. Lo sentí desde pequeña, aunque no pudiera expresarlo en palabras, por eso me emocionó hace años leer el libro 'La pipa sagrada', sobre los ritos de los indios sioux, redactado por Joseph Epes Brown y relatados por el guerrero chamán Alce Negro (abajo en la foto). Y me impresionó la portentosa manera de Castaneda de fundir lo cotidiano con una desafiante magia, que empapaba los actos de un significado sin expectativas. Escritor inclasificable de honda huella, que influyó enormemente en la contracultura.

Nunca me importó, al contrario que a otros en busca de guías, si el indio que enseñaba a Castaneda, Don Juan Matus, era real, o inventado, porque cuando un personaje está vivo traspasa las páginas (no siempre ocurre), no sólo te hace sentir sino que interaccionas con él (algo que forma parte de lo revelador de lo creativo). Naturalmente no estaba de acuerdo con él en todo, es imposible con nada ni con nadie, pero me envolvió la portentosa ampliación del mundo que rezumaba como resina, buceando en el misterio de la vida, su base. Escribí sobre él en el blog de libros: https://librosconaliento.blogspot.com/2014/08/castaneda-o-don-juan-matus-me-quedo-con.html  


Aquí ¿repito? una de las frases de Don Juan: "Un acto libre de expectativas intrusas, temores al rechazo, ilusiones de éxito. Libre del culto al yo; todo lo que hacía tenía que ser al momento un acto de magia en que me abría libremente a los impulsos del infinito".

Para los interesados en el misterio que rodeó a Castaneda, el año pasado descubrí los datos sobre su vida, siempre mantenida en secreto por él. No me extrañó que hubiera sido vencido por uno de los enemigos de un hombre de conocimiento (según las palabras de Don Juan): el poder. Tampoco afecta para nada mi impresión profunda de sus libros. Tras el extraordinario trabajo del periodista Manuel Carballal, que le llevó a rastrear fuentes y conseguir documentos durante varios años, cuenta en el libro 'La vida secreta de Carlos Castaneda' cómo acabó convirtiéndose en un gurú, rodeado por discípulos que seguían sus normas al pie de la letra, si no querían ser expulsados, y montando chiringuitos de talleres varios. Una secta con todos sus requisitos, en la que hubo personas que acabaron de la peor manera. Con un rigor apabullante, en ese libro también se rastrea el enigma de su lugar de nacimiento, relación con su familia y sus andanzas en Estados Unidos. También se resuelve la incógnita de la identidad del indio Don Juan Matus. Me conmovió el asumido propósito de su autor en su ardua investigación: salvar a la gente que va buscando normas dictadas desde fuera, carne de secta, que suele acabar mal, o muy mal, como sucedió en este caso. El indio Don Juan Matus se hubiera reído con ganas del periplo de su antiguo "aprendiz".


Por cierto, el uso de plantas de poder (que sólo aparecen en los dos primeros libros) se debía, en palabras de Don Juan, a que Castaneda era un tipo especialmente cuadrado, pero no eran necesarias. Hago esta puntualización porque su uso estuvo muy extendido en la contracultura, para bien y para mal, y los petas eran de uso frecuente, como sucede en la película de Dennis Hopper 'Easy rider', de la que también se cumplen 50 años. Una peli mítica por su contenido y representación de una época, que yo no había visto hasta ahora,  absolutamente incorrecta para la actualidad.

Mi impresión ha sido desigual. A veces me rozaba su insistente ambivalencia de la exploración necesaria, que no alcanza la luz. Pero esa es también su huella incómoda, con momentos ambiguos que envuelven entre el desparpajo y lo extraño, lo sencillo o lo torpe, que va más allá de una peli de carretera, con escenas que acarician lo profundo pero se quedan cortas. Dos hippies (Dennis Hopper y Peter Fonda) recorren en moto la América profunda para llegar al carnaval de Nueva Orleans, aunque la meta es lo de menos. Recorren paisajes de películas de John Ford, pero de noche, y esa visión nocturna de llanuras salpicadas por impresionantes montañas se vuelve fantasmal, con un olor a misterio que se mezcla con el olor de sus petas cotidianos. 

No los admiten en los hoteles de pueblos perdidos y cada noche charlan en torno a una hoguera sobre su deseo, o no, de ser otros, sobre lo que ven o no ven. Recogen a un chico que hace dedo, algo también usual en la época, más una forma de vivir que de viajar, aunque también. Conocen a la gente de una comuna, que vive en tipis indios y también a un borracho (Jack Nicholson) en la cárcel donde los han metido por haberse unido con sus motos, sin permiso, a un desfile de pueblo. Los atacan unos pueblerinos en su hoguera nocturna y, al llegar a Nueva Orleans, comparten con unas chicas un viaje con ácido en una inquietante escena psicodélica, con aspereza infantil, y el aire de tocar fondo con el que a veces puede sorprender la ausencia de rumbo. Aquí trailer:


Esa forma nómada de vivir, sigue siendo para mí un tema sin resolver que apunta al misterio del mundo, incompatible con lo práctico, con metas o apariencias. No puede durar mucho porque hay que ganarse la vida, y eso implica vida cotidiana, hábitos, horarios, sedentarismo... Y, sin embargo, hay algo en esa ausencia de tiempo (Peter Fonda tira su reloj al comienzo del viaje) que contiene la esencia de la vida, sin que logremos ponerle nombre. Una manera de vivir incompatible con la sociedad actual, por lo que no es extraño que la peli acabe como acaba. Y surge entonces otra pregunta: ¿merece la pena, a pesar de todo? 

En una de las noches en torno a una hoguera, Jack Nicholson dice que a la gente se le llena la boca con la palabra libertad, pero si encuentran a alguien libre no lo soportan, se cagan de miedo y lo sienten peligroso. Interesante ¿no?     

   



          

domingo, 4 de agosto de 2019

Contrcult 9: libertad antes que seguridad en Woodstock 1969

Por Tesa Vigal

En ese mítico festival se reflejó la preferencia de la libertad exploratoria, dejando en segundo plano esa ilusoria seguridad, tan querida y buscada en estos tiempos. Este año se cumplen 50 años de ese festival, más que pionero, único, porque no fue un simple cartel de músicos, como en los actuales festivales, sino tres días de libertad, paz, experimento y música. Incluso varios de sus músicos participantes, que se convirtieron en legendarios, eran entonces casi desconocidos. 

Yo no supe de su existencia hasta años después, aunque era una pequeña adolescente apasionada ya por la música y los libros, fascinada por los hippies y soñando con irme de casa algún día. Mi recuerdo de aquel verano fue por otro acontecimiento (del que también se cumplen 50 años), un mes antes del festival, la llegada a la luna en julio, quedándome de madrugada viendo la tele, mientras mi familia dormía, esperando la conexión con el alunizaje mientras en la tele ponían una película de Doris Day, de la que nunca vi el final porque la interrumpieron para conectar con la luna (no me importó). También fue el año de los asesinatos de Sharon Tate y sus amigos por el temible y descerebrado gurú (¿alguno no lo es?) Charles Mason. Un año, por tanto, en el que se fundieron luces y sombras, recordándonos a los seres humanos que el misterioso laberinto del mundo está siempre más allá de buenas intenciones, dogmas, banderas, violencia, reivindicaciones o ciencia. 

Al enterarme de la suspensión del festival, celebrando el aniversario de Woodstock, no me extrañó porque lo mágico es excepcional. Estoy de acuerdo con el texto escrito por Diego Manrique, en El País, ese festival es irrepetible. Empezó de manera más o menos lógica, la intención de un veinteañero, Michael Lang, de reunir al aire libre a músicos y espectadores durante tres días, del 15 al 17 de agosto de 1969. Y no fue en el propio Woodstock, porque sus habitantes se opusieron a recibir hippies, sino en una granja lechera a 69 Kilómetros de distancia. Fue un fracaso económico, porque las entradas vendidas no sirvieron para nada. Es más, mucha gente con entrada se quedó fuera por los gigantescos atascos y aunque el aforo era para unas 200.000 personas, llegaron el doble y otras 200.ooo se quedaron atascadas en el camino. Los organizadores decidieron dejar entrar a todo el mundo, en realidad ya no había vallas, ni puertas, ni nada parecido. 

Al año siguiente se estrenó el documental dirigido por Michael Wadleigh y montado por Scorsese que consiguió un oscar: 'Wodstock: 3 days of peace and music'. También hay discos recopilatorios, el más importante 'Wodstock: music from the original soundtrack and more', relanzado en cedé, en 1994. 

La mayoría de la gente durmió a la intemperie, con instalaciones sanitarias insuficientes, insuficiente comida, organización más que desbordada, órdenes a los medios de comunicación para que publicaran opiniones contrarias al festival y protestas vecinales. Hubo caos, rayos y truenos que obligaron a suspender el concierto varias horas, ayuda de una comuna repartiendo bocadillos, protestas contra la guerra de Vietnam, tres muertes (una por sobredosis, otra por apendicitis y un atropellado por un tractor, 450 vacas sueltas entre los asistentes, muchos petas y otras drogas, niños, 100 arrestos por posesión de drogas, dos nacimientos, lluvia que convirtió en barrizal el suelo, gente rebozada en el barro, y la actuación de artistas memorables, unos consagrados como Joe Coker y Santana, otros que se revelaron allí con luz propia, aunque ya habían actuado antes, como Janis Joplin y Hendrix y los que ya eran bastante conocidos como la mítica Creedence, The Who, The Band, o Jefferson Airplane. El último que tocó fue Hendrix, cuando ya se había marchado casi todo el mundo.  

He encontrado trailers del documental de apenas dos minutos, y pedazos más o menos deficientes de actuaciones de Janis, Hendrix y Joe Coker, pero he preferido incluir aquí un poquito de la legendaria Creedence, que actuaron de madrugada tras las tormentas, con la mayoría de la gente durmiendo en el barro, o colocada. Al ver, perplejos, el panorama, el enorme vocalista John Fogerty se animó al oír una voz entre el público que decía: "No te preocupes, John, estamos contigo".  



   

domingo, 14 de julio de 2019

Contrclt8 - El rey lagarto Jim Morrison

Por Tesa Vigal

Lo chamánico en la contracultura no sólo estaba en el interés por las culturas indígenas. Algunos de sus artistas, como Jim Morrison, compositor y cantante de The doors', creía ser un indio cuando se subía al escenario, metido dentro de él o que ya lo estaba y surgía en esos momentos. También repitió con frecuencia que ante todo se consideraba un poeta, o quería serlo, que es incluso más sugerente. Se le empezó a llamar el rey lagarto a partir de uno de sus poemas, 'La celebración del lagarto', que incluyó en algunos conciertos recitándolo a su manera alucinada. Algunos de sus versos dicen: "Soy el rey lagarto, puedo hacer lo que sea... ¿Estamos todos? La ceremonia va a comenzar. ¡Despierta!. En el tema en directo de 'the end', aquí incluido, es típica de él la forma de decir ante el micro lo que se le ocurría, en este caso la petición de que por favor, apaguen las luces, antes de empezar la canción hasta que lo hacen.  



Erase una vez un libro sobre los Doors que presté a un tipo que no se lo merecía, así que ahora he comprobado que mi recuerdo de sus páginas no era un sueño y ese libro existe. El título 'Jim Morrison y the doors', publicado en España en la editorial Júcar en los 80. Ignoro si está reeditado. El autor es un francés llamado Hervé Muller , que contaba cómo conoció a Jim en París, tras haber huido de Estado Unidos por el vértigo de su fama y el rastro de escándalo que incluía varias denuncias policiales. Trabó cierta amistad con él y le escuchó decir que estaba pensando en dejar el grupo y dedicarse a fondo a la poesía, algo que ya  había contado al teclista del grupo, Manzarek. Poco después de conocer a Hervé, Morrison murió en la bañera de su casa en París, donde vivía con su pareja. 

Empezó la leyenda al uso,  en realidad no estaba muerto, como Elvis, y todo tipo de especulaciones que llenan un montón de libros sobre él. Y así ingresó en el club de los 27, junto con otros artistas míticos como Hendrix, Janis Joplin, o Brian Jones de los Rolling. Hay más, pero estos son los más memorables para mí. 

Vi su tumba en París hace muchos años, en el cementerio de Père Lachaise, y al ver las fotos que circulan por internet está claro que es una tumba en movimiento, cambian los objetos depositados sobre ella y las pintadas. No sé si seguirá pasando, o si se ha convertido en una tumba olvidada. A veces, improvisaba letras en sus conciertos, como ocurrió con el principio del tema 'The end', usado por Coppola en su peli 'Apocalypse now', sobre todo en una escena hipnótica con Martin Sheen en su habitación en Saigón, bajo las aspas del ventilador del techo. 

Hay algunos versos de sus canciones que se me han quedado: "Veo que tu pelo arde" / "Las calles son campos inmortales" / "Cruza al otro lado" . 

Si estos apuntes divulgativos sobre la contracultura dieran ganas de explorar, en Jim Morrison y los Doors hay mucho que descubrir. A la actuación en directo de más arriba, añado un audio de su poema 'La celebración del lagarto' porque su manera de recitar es muy especial, envolvente, aunque no se sepa inglés. Si quieres oír cómo dice "¡Despierta! ... 


       

jueves, 25 de abril de 2019

Contrcult 7: una mujer no nace, una mujer se hace

Por Tesa Vigal

El título de la entrada es una frase del mítico libro de Simone de Beauvoir 'El segundo sexo', publicado en 1949 y hecho suyo por el movimiento contracultural de la segunda mitad de los 60 y los 70, basado en la visión de los seres humanos como personas y la exposición exhaustiva de la construcción social de la idea de la mujer con unas características inculcadas por la educación familiar, y remachadas de manera incesante por los convencionalismos, que implican ver a las mujeres como clones, participando todas ellas de unos atributos emotivos, sensibles, intuitivos que, sin embargo son propios de todos los seres humanos, distribuidos de manera personal de manera distinta en cantidad y cualidad. Por eso yo prefiero llamar, simbólicamente, a esas características como "lunares", complementadas por las "solares" de acción, pensamiento, también presentes en todos los seres humanos. Lo lunar en el sentido de el lado interior, nocturno de la vida. Lo solar el lado exterior, diurno. 

Esa distribución de cualidades-defectos desemboca en la consideración de que las mujeres sólo sirven y son valoradas por su aspecto físico, el rol de madres, y el cuidado de niños, personas y casa. En ello basó Betty Friedman otro libro famoso en la contracultura: 'La mística de la feminidad', publicado ya en los años 60. 

Personalmente, siempre me ha interesado la comunicación, es decir, las relaciones de persona a persona, conociéndonos en nuestras diferencias y semejanzas, vengan de donde vengan. Lo contrario supone una relación viciada desde el principio por una etiqueta, que llevaría a relacionarnos con un género en lugar de una persona. Aquí van algunas de las frases de 'El segundo sexo': 

-"Que nada nos defina. Que nada nos sujete. Que sea la libertad nuestra propia sustancia.
-El hombre se define como ser humano y la mujer como femenina. Cuando ella se -comporta como un ser humano se dice que está imitando al varón.
-Una mujer no nace. Una mujer se hace.
-Las arrugas en la piel son ese algo indescriptible que procede del alma.
-En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación.
-Una mujer libre es justo lo contrario a una mujer fácil.
-Me gustaría que cada vida humana fuese libertad pura y transparente.
-Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender modificarla.
-Nadie es más arrogante hacia las mujeres, más agresivo o desdeñoso, que el hombre que se siente ansioso respecto a su virilidad.
-Conocerse a sí mismo no es garantía de felicidad, pero está del lado de la felicidad y puede darnos el coraje para luchar por ella.
-La incultura es una situación que encierra al hombre tan herméticamente como una cárcel.
-El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal. 

Una preciosa canción de Joni Mitchel, 'Both sides now' (ambos lados ahora) y otro vídeo de la irrepetible Janis Joplin, porque ha habido otras artistas atormentadas y de muerte prematura, como Amy Winehouse, pero la voz de Janis sigue siendo por ahora, que yo sepa, la voz más desgarrada del rock.





    

domingo, 7 de abril de 2019

Contraclt 6 - Lou Reed, lo terrible de la belleza o al revés

Por Tesa Vigal

Lou Reed suele fundir lo paralelo de guitarras desesperadas con melodías envolventes. Lo frenético con un saxo melancólico. Lo atmosférico y lo áspero. El contraste entre letras terribles con música de alargada dulzura, en un efecto que hace saltar por los aires cualquier intento de simplificación, eso en lo que a veces caemos para reducir la vida a términos supuestamente comprensibles. 

Este vídeo de su tema más conocido, 'Walk on the wild side' refleja su música con un curioso espejo casi distorsionante. 




'Magic and loss' (magia y pérdida) pertenece al disco del mismo título, escrito a raíz de la muerte de un viejo amigo, cuando Lou Reed había logrado salir de su etapa yonky, y se preguntaba por qué algunos de sus compañeros en aquel destructivo recorrido habían muerto, y él no. Como si lo extraño de la vida le hubiese señalado con el dedo, sin poder entenderlo. Esta es parte de su letra: "Cuando pasas por el fuego pasas por la humillación / pasas por una mole de dudas / Cuando pasas por la humillación te puede cegar la luz / Hay gente que nunca se da cuenta de eso / Pasas por la arrogancia pasas por el dolor / Pasas por un pasado siempre presente / y es mejor no esperar que la suerte te salve / Tienes que pasar a través del fuego hasta la luz / Cuando pasas por el fuego agitas la mano derecha / hay cosas que tienes que tirar / Ese terror cáustico en tu cabeza / no te ayudará nunca a salir / Tienes que ser más fuerte / porque empezarás desde cero / una y otra vez / Y cuando se disipa el humo hay un fuego que lo consume todo / justo delante / (...) / Cuando pases por el fuego procura recordar su nombre / Cuando pases por el fuego lamiéndote los labios / no puedes quedarte igual / Y si el edificio está ardiendo vete hasta la puerta / pero no apagues las llamas / Hay un poquito de magia en todo / y luego alguna pérdida para compensarlo todo". 

Si escuchas con los ojos cerrados la canción 'Sad song' (canción triste) del disco Berlín, es posible que su música te arrastre, casi hipnótica. Sin embargo, ésta apenas tiene letra.