Quede por delante que recomiendo al maravilloso autor Jesús Callejo, autor de la 'trilogía sobre
estos seres míticos en España. El primer libro. ‘Duendes’ escrito en
colaboración con Carlos Canales. Los siguientes: ‘Hadas’ y ‘Gnomos’.
La editorial Edaf.
Y luego está la joya del poeta Yeats sobre los que le
contaban sus paisanos irlandeses, titulada: ‘El crepúsculo celta’ en la
editorial Alfaguara (creo que descatalogado, buscar en biblioteca) y posteriormente en la editorial 'Reino de Redonda' con la magnífica traducción de Javier Marías.
Lo que más me fascina de hadas y
duendes (esos seres edulcorados y distorsionados en ciertos cuentos para niños)
sería su complementariedad con los humanos. Una naturaleza libre y entera,
aquello que perseguimos o anhelamos las personas a lo largo de nuestra vida y
depositarios del secreto del poder materializador del deseo, siempre que sea
puro, sin contradicciones ni mezclas.
Naturaleza
intermedia entre humanos, animales y espíritus.
De igual manera todo lo que se
cuenta sobre ellos (el pueblo gentil, los desmemoriados, el reino intermedio,
las encantadas, los elementales, el reino borroso...) contiene, a partes
iguales, un raro eco de lo verdadero y lo legendario. Huellas de lo imposible
cercano y lo lejano posible.
Presentes
en las leyendas de todo el planeta con diversos nombres, siempre son seres
difusos y escurridizos de ver, pero rotundo el efecto de su presencia. Y siempre en contacto, directo o indirecto, con las manifestaciones de la naturaleza.
No sólo materiales y geográficas, sino también en el plano de los sentimientos, sensaciones y creaciones (la inspiración poética, los bosques y cuevas, las viejas colinas y la pasión amorosa, los niños y la música, la generosidad y el agua, la belleza sublime y la fealdad más grotesca, el fuego y
la juerga, lo sutil y el aire, los hechizos y lo doméstico, lo delicado y lo radical, la sabiduría ancestral y la frivolidad más deliciosa... Lo enigmático
en suma).
Su
relación con los humanos ha participado siempre de su propia naturaleza ambivalente.
Su contacto puede producir tanto la locura y la muerte, como las riquezas
fabulosas, la protección, o el amor. Y sus emociones y sentimientos pueden ser
de un carácter o de otro, pero siempre puro, pues no cabe en ellos la duda, o
la indefinición. Su danza, su amor, o su odio son inagotables y por eso se les
ha considerado peligrosos, pues en este sentido son lo opuesto a la naturaleza
humana, cuyo corazón está hecho de mezclas y contradicciones.
Pieles
negras, marrones, verdes o azuladas, o pálidas y deslumbrantes como la nieve.
Ojos claros u oscuros, almendrados o rasgados, delineados con líneas ocres o
azules. Orejas puntiagudas, espaldas con alas traslúcidas de mil colores, de
mariposa o libélula, o sin ellas.
Pies
humanos o de animales (cabra, oca…). Vestidos de hojas y flores, o con telas
rojas o verdes. Largos cabellos enredados en hojarasca o campanillas, o hirsutos
como juncos, o plumas de ave en lugar de pelo. El maravilloso libro de Brian
Frond y Alan Lee, los presenta en los impresionantes dibujos de David Lackin
con senos recorridos por caracoles, caderas tatuadas con pigmentos del bosque,
sombreros caprichosos como barcos o setas, o cabezas a pelo acariciadas por el
viento. Belleza hipnótica, comportamiento imprevisible, honda ternura o
crueldad, tamaño indefinido y cambiante, formas y esencia radicales.
Los
humanos parecen necesitar su existencia de alguna manera, incluso negándola,
pero aún así hablando de ellos. El lugar donde viven participa de su naturaleza
escurridiza. Tan presente como remoto, parece participar de los mundos paralelos de los que hablan las últimas teorías de la física cuántica actual.
Lugares
que no están en ninguna dirección y están en todas. Y los puntos de conexión
son puertas que se abren o se cierran de manera y con condiciones enigmáticas e imprevisibles. Seres que asustan y fascinan a partes iguales, rechazados y buscados, invocados y despreciados. Pero siempre, y por alguna razón, nombrados como los seres más antiguos del planeta.
A
partir de una película inolvidable: ‘La
selva esmeralda’, John Boorman.
O
la liberación de lo secundario y lo sustitutorio. Cuando desaparecen los
algodones de lo artificial con su ilusoria seguridad y uno se queda cara a
cara, piel con piel con la naturaleza propia y con la externa, con el gran
Misterio. Esa es la atracción que ejerce el tipo de vida "primitivo"
(aquí usaré esta palabra en el sentido de primigenio, no en el sentido
peyorativo).No porque todo lo arcaico
sea bueno, sino porque contiene un tesoro perdido: el contacto con el alma del
mundo y todo lo que contiene, incluyéndonos a nosotros mismos.
Todo está vivo,
todo tiene su espíritu (ríos, montañas, situaciones, personas, objetos, casas…)
el lado material de la vida sólo es su cara física, la más superficial y
aparente y, sin embargo, la única que muchos consideran real viviendo así una
existencia amputada, mezquina; tratando de sustituir, inútilmente, todo lo
cercenado. El tesoro que contiene lo que la vida occidental ha olvidado,
empeñada en la destructiva actitud de creer incompatibles el alma y el cuerpo,
lo lógico y lo mágico, la tecnología y el espíritu, cuando son necesaria,
profundamente complementarios.
No
se trata de elegir sino de fundir. Puedes amar los árboles y también los
conciertos, el cine y las luces de neón. Todo ello te pone en contacto con tu
alma y el alma de las cosas. Se trata de vivir cada momento lo que más feliz te
haga y la libertad siempre está presente en el camino con corazón, ese que es
una gozada recorrer y con el que te sientes uno. (Abajo la peli completa que he encontrado en Youtube)
Sin
embargo me da la sensación de que hay malentendidos letales en la idea de
progreso. Progresar debería ser lo que nos hace más libres, más felices. Pero
hay en la tecnología y el consumismo (comprar lo que no necesitamos dejándonos engañar con la promesa de que nos hará
felices) una trampa que encadena. Es estupendo tener un ordenador si lo
necesitas para tu trabajo, para investigar, para escribirte con la gente, o
hablar con ella… Es una cadena que te esclaviza si lo usas por aburrimiento, o si
no paras de comprar accesorios innecesarios, sólo porque los anuncian como la última
innovación y tú obedeces ciegamente la falacia del anuncio. Es maravilloso
comprarte lo que necesitas, es esclavitud hacerlo por motivos tramposos de una
visión del mundo mercantilista. Si no quiero para nada la oferta de un
supermercado ¿qué sentido tiene comprártela sólo porque es más barato? El colmo
de esa actitud sin sentido me ocurrió una vez, a la puerta de un concierto. Pasaba
por la puerta y una señora me ofreció gratis la entrada que le sobraba. Cuando
yo pregunté qué concierto era se sorprendió, diciéndome: “Pero si te la regalo…”
y a mí me asombró que no entendiera mi pregunta. Para ella era normal aceptar
algo gratis aunque no te gustara, aunque perdieras dos o tres horas preciosas
de tu tiempo en algo que no tenía nada que ver contigo.
Luego
están los valores prioritarios. Para unos sólo existe lo material, jamás se
cuestionan su vida íntima, incluso es algo en lo que jamás piensan porque es ir
a la base de sus problemas, así que para ellos la vida sólo consiste en ganar
dinero para comer y pasárselo bien con distracciones pequeñas, fugaces,
limitadas, finalmente olvidables, o incluso aburridas. Afortunadamente están
los amantes del amor, los idealistas, los generosos, los curiosos, los
inquietos, los soñadores, los indomables… Los que nunca abandonan a su niño
interior, donde reside lo mejor de cada uno, la fuente de lo creativo, del
juego, del corazón, de la magia. Y aquí enlazo con la vida “primitiva”. Repito,
compatible con cualquier aparato que nos haga más libres, incompatible con cadenas.
Las más escondidas suelen ser las interiores. Por eso el desechar los sueños, ese
cuaderno de bitácora con sus mensajes inconscientes sobre nuestra alma, para
quedarnos con nuestros viejos personajes. Evitar conocernos para así practicar
la inútil actitud de echar culpas al mundo, o por el contrario culparnos
ciegamente justificando siempre a los demás. Ambas actitudes nos impiden ser
libres, además de amputar la posibilidad de comunicarnos, y son creadoras
incesantes de malentendidos, confusión, cadenas. El mundo entonces se vive como
una carga incomprensible, en lugar de una aventura constante de exploración y
descubrimiento. Lo laberíntico del mundo molesta, en lugar de estimular y
fascinar. Y en el caso más extremo todo se banaliza y la vida cada vez es más
estrecha y enjaulada.
Esta
película de John Boorman cuenta un caso real muy significativo, lleno de hilos
que seguir, de planos que investigar. El hijo de un ingeniero brasileño (dcha foto), de
unos tres o cuatro años, se pierde en el borde de la selva cuando ha ido con el
resto de su familia a ver el lugar del próximo proyecto de su padre, una presa
hidráulica, y aunque lo buscan durante mucho tiempo, nunca lo encuentran. En
realidad lo ha recogido un grupo de indios, que lo adopta como uno más de la
tribu, y a lo largo de la historia vemos lo cómodo y feliz que crece el niño
occidental entre los indios amazónicos. Su padre lo sabrá al encontrarse con su
hijo, muchos años después, cuando ya es un adolescente.
Lloré
viendo cómo arrancaban los árbolesde la
selva los "civilizados" de turno, en nombre de un supuesto progreso
que no es más que una letal falacia, para construir en su lugar cualquier cosa,
siempre más espantosa e inútil en comparación. Yo lloro de pena con esas cosas.
Y me emociono con lágrimas de alegría ante la proximidad de lo imposible, la
belleza salvaje, lo implacable y fascinante del Misterio, lo laberíntico del
alma humana, la amistad, el espíritu de los árboles, la lealtad (eso que es
contrario a cualquier tipo de formalismo, o de silencio acomodaticio, o de
cobardía, o de pasividad). A la gente le molesta o le extraña que llore por
esas cosas, pero es que me he sentido desde niña justo en el caso opuesto al
que sucedió en Brasil. Me siento como un indio arrebatado de su selva,
creciendo angustiada y extranjera entre hombres blancos europeos. Esto mosquea
todavía más, la gente cree que nadie puede sentir así. Muchos piensan que la
gente y la vida son simples y catalogables, son los que no creen en personas
sino en funciones.
Alucinante
la escena del viaje chamánico guiado por su espíritu animal paralelo (el mundo
es un universo de infinitas correspondencias), que despierta dentro de uno al
invocarle, tomando temporalmente las riendas de los sentidos y el cuerpo. Fundirse
con él... Los sueños y sus mensajes, la magia de las pinturas rituales, la del
grito y el sonido (ese inquietante canto-respiración de la tribu de los hombres
feroces, uno de los sonidos más amenazantes y enervantes que pueden escucharse).
La base de todo ello es querer ser consciente de nuestra propia vida, separando
actitudes o decisiones causadas por el efecto del mundo sobre nosotros, más o
menos doloroso, de aquello nuestro que siempre ha surgido espontáneamente, y
por lo tanto actuar sobre ella, en lugar de soportarla ciega, pasivamente.
Las
plantas sagradas se toman en momentos especiales, para tomar contacto con el
lado espiritual donde residen las soluciones apropiadas a cada cual. Los sueños
son respetados como otra manera de comunicarse con el lado sabio de la vida. En
la tribu se cuentan los sueños y los personajes que salen en ellos llegan a ser
conocidos por todos, parte de la ‘familia’ humana. Por eso el padre del niño,
con el que ha soñado de vez en cuando a lo largo de su infancia, es conocido y
respetado por el resto de la tribu. Y es la razón por la que no dispara la
flecha de su arco (arriba foto), cuando siendo adolescente se encuentra con su padre en una
cascada. De pronto le reconoce como un personaje de sus sueños y así vuelven a
encontrarse después de muchos años. Sin embargo el chico sigue eligiendo su
vida, con la tribu, aunque llega a visitar a su antigua ‘familia’, en otra
escena en la que escala el edificio donde viven y entra por la terraza.
Es
su propio padre el que toma conciencia de lo destructivo de su obra hidráulica,
que destruirá selva y con ella animales y con ellos, indios y con ellos el
alama del mundo. Las tribus se llaman a sí mismas con el nombre que las define.
La tribu del chico son ‘los hombres invisibles’ porque con sus fascinantes
pinturas se mimetizan por completo con los árboles de la selva. Y a los hombres
blancos destructores de vida les llamas ‘Los termitas’. Invocando al espíritu
de las ranas la tribu les incitará a croar fuertemente, porque eso invocará a
su vez lluvia torrencial y la lluvia hará crecer la gran serpiente viva del río
Amazonas y no existirá obra humana de ‘los termitas’ que resista su fiereza
desatada.
Y
las ranas cantarán... Pero entendiendo el mensaje, el ingeniero decide
adelantarse al río y destruye su obra con sus propias manos, volando la presa. Liberador.
Glorioso... Lo que se siente en ese momento es que ha triunfado el progreso de
verdad.
Por Tesa Vigal Empezar de cero supone cuestionar nuestra propia existencia, usar el arte para aprender a vivir, descubrir el origen de nuestra fuerza, llamarla motivación o no, actuar lo pendiente, enfrentar nuestro lado oscuro, reconocer la libertad propia y ajena, diferenciar entre lo esencial y lo prescindible, aceptar los hechos y en lugar de resignarse descubrir lo que se puede hacer con ellos... Buceando en mis papeles he encontrado un montón de citas. Citas que guardé en su momento, por todas partes, porque me 'tocaron'. Las he agrupado por temas. Sobre la existencia: Neil Gaiman: “Cuando sueñas, a veces recuerdas.
Cuando despiertas, siempre olvidas” (Sand Man) (abajo ilustración de su maravillosa novela ilustrada 'Sandman')
Haruki Murakami: “La realidad puede no ser verdad y la
verdad puede no ser real”. Paul Auster: “Cuando a un hombre la vida le resulta
tolerable sólo si permanece en la superficie de sí mismo, es natural que se
sienta satisfecho obteniendo esa misma superficialidad en los demás”. Platón: “El tiempo es una imagen móvil de la
eternidad”. Rilke: “Son puros todos los sentimientos que le
concentran y elevan; es impuro el sentimiento que sólo afecta a un lado de su
naturaleza, desgarrándole”. I Ching: “La naturaleza no contiene intenciones
y por eso todo en ella es tan grande”. William Temple: “Ninguna revelación es posible si la
misma existencia no es por entero un instrumento de revelación”. John Berger: “El heroísmo consiste en comprender que
los logros pueden ser más grandes que quienes los alcanzan”. (de “un pintor de
hoy”) Henry Miller: “Si colocas a alguien por
encima o por debajo de ti, te conviertes en una víctima”. “Todo aquello a lo que
cerramos los ojos, todo aquello de lo que huimos, todo lo que negamos, denigramos
o despreciamos, sirve para derrotarnos al final” Quitín Muñoz: “En una exploración lo importante es
saber en qué dirección viajas, pero no lo que vas a encontrar”. Lawrence Durrell: “La
realidad siempre trata de imitar la imaginación de la cual emana” / “La
verdadera inocencia no puede hacer nada vulgar” / “Vivimos visas que se basan
en una selección de hechos imaginarios”. William Blake: “Si las puertas de la percepción se
purificasen, cada cosa aparecería como es, infinita”. Buda: “Incluso del apego al nirvana hay que
liberarse” / “Cuando no tengas nada que decir, guarda el noble silencio” /
“Mente clara, corazón tierno” / “A un loco se le conoce por sus actos y a los
demás también”. Pauli (premio nobel física 1945): “Las
coincidencias son las huellas visibles de principios desconocidos”. San Agustín: Ninguna naturaleza es mala y este
nombre no indica otra cosa que la privación del bien. Por lo tanto todas las
cosas son buenas y el mal no es sustancia, porque si lo fuera sería bien”.
Lao Tsé: “Aquel que prefiriendo la luz prefiere
también la oscuridad, es continuamente, sin fin, la morada de la creación”. Lou Reed: fragmento de ‘Magia y pérdida’, 'Magic and loss': “Cuando
pasas por el fuego pasas por la humillación / pasas por una mole de dudas /
cuando pasas por la humillación te puede cegar la luz / hay gente que nunca se
da cuenta de eso / Pasas por la arrogancia, pasas por el dolor / pasas por un
pasado siempre presente / y es mejor no esperar que la suerte te salve / tienes
que pasar a través del fuego hasta la luz / cuando pasas por el fuego agitas la
mano derecha / hay cosas que tienes que tirar / ese terror caustico en tu
cabeza / no te ayudará nunca a salir / tienes que ser muy fuerte / porque
empezarás desde cero / una y otra vez / y cuando se disipe el humo… / justo en
ese momento / ese fuego maravilloso empieza otra vez”. Gilbert Sinoué: “El sueño es la lógica, la razón de uno
sólo, la realidad es la locura de todos”. Castaneda: “Un acto libre de expectativas intrusas,
temores al rechazo, ilusiones de éxito. Libre del culto del yo; todo lo que
hacía tenía que ser al momento un acto de magia en que me abría libremente a
los impulsos del infinito”. Lorca: “La vida es una tragedia para los que
sienten y una comedia para los que piensan”. Múñoz Molina: “Porque habían nacido para fugitivos
amaron siempre las películas, la música, las ciudades extranjeras” (“El
invierno en Lisboa”) Aldous Huxley: “la experiencia no es lo que le suceda
a alguien sino lo que alguien hace con lo que le sucede” Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego” Marcel Prévost: “Nuestro corazón tiene la edad de
aquello que ama” Saint-Exupéry: “En la vida no hay soluciones, sino
fuerzas en marcha. Es preciso crearlas y las soluciones vienen”. Hermann Hesse: “El conocimiento se puede comunicar, la
sabiduría no”. Fitzgerald:
“Crecer es una cosa terriblemente difícil de hacer. Es mucho mejor omitirlo e
ir de una infancia a otra” / De ‘Suave es la noche’: “… los sentimentalismos de
la niñez, tan deliberados como la borrachera de un hombre después de la
batalla” / “las cosas deben ser de la gente que las sabe apreciar” / “…
devolver a todos a su verdadero ser, borroso tras los compromisos de no se sabe
cuántos años”/ “los buenos modales
equivalen a reconocer que todo el mundo es tan delicado que se le tiene que
tratar con guante blanco. Pero el respeto a los demás es otra cosa. A un hombre
no se le puede llamar cobarde o mentiroso a la ligera, pero si uno se pasa la
vida tratando de no herir los sentimientos de los demás y alimentando su
vanidad, acaba por no saber qué es lo que debe respetar en ellos”. Han Yu: “Quien se siente en el fondo de un pozo
para contemplar el cielo lo encontrará pequeño” Proverbio inglés: “Los señores hablan de cosas, los
criados de personas” Longfellow: “Si tuviéramos acceso a la biografía
secreta de nuestros enemigos y comprender la tristeza y sufrimiento que
encierran, toda nuestra hostilidad hacia ellos se desvanecería”. Jung: “Uno no se ilumina
imaginando seres de luz, sino tomando consciencia de nuestra oscuridad” / “Lo
que no se hace consciente, o rechazamos de nosotros mismos, se manifiesta en nuestras vidas como destino”. Y dos fragmentos de letras de canciones: The Beatles: “Dices que quieres una revolución /
Bien, sabes/ todos deseamos cambiar el mundo / … / Pero cuando hablas de
destrucción /no
puedes contar conmigo / … / Sabes que todo estará bien / … / Dices que tienes
una solución verdadera / Bien, sabes / a todos nos gustaría ver el plan / Me
pides una contribución / todos hacemos lo que podemos / Si deseas dinero para
gente que odia / todo lo que te diré es que tendrás que esperar / Dices que
cambiarás la constitución / bien, sabes / a todos nos encantaría cambiar tu
cabeza / Me dices que es la institución / Bien, sabes / mejor libera tu mente
/ Aquí va el vídeo de 'Revolution', la versión rápida, la lenta aparece en el 'Album blanco'.
Pink Floid(de ‘La cara oculta de la luna’): “Viendo pasar los momentos / que componen
un día monótono / Desperdicias y consumes las horas / de un modo indecoroso / Vagando
de aquí para allá / por alguna parte de tu ciudad / A la espera de que alguien
o algo / te muestre el camino. / Cansado de tumbarte bajo el sol y quedarte / en
casa mirando la lluvia / Eres joven y la vida es larga y / hoy hay tiempo que
matar /
Y luego te das cuenta un día de / que tienes diez años más tras de ti /
Nadie te dijo cuando correr, / llagaste tarde al disparo de salida. / Y tú
corres y corres para alcanzar al sol, / pero él se está poniendo / Y girando
velozmente para de nuevo / elevarse por detrás de ti / El sol es el mismo de
modo relativo, / pero tú eres más viejo / Tu respiración es más corta y estás
un día / más cerca de la muerte. / Cada año se hace más corto, / nunca pareces
encontrar tiempo / Planes que se quedan en nada o en media página de líneas
garabateadas / Esperando en silenciosa desesperación / a la manera inglesa / El
tiempo se ha acabado, / la canción se ha terminado, / pensaba que diría algo
más”.
Sobre el amor:Jung:
“Donde hay amor no existe el deseo de poder y donde predomina el poder el amor
brilla por su ausencia. Uno es la sombra de otro”. Fitzgerald: “A diferencia de los
amantes no tenían pasado; a diferencia de los matrimonios, no tenían futuro”. Jalil Gibrán: “El amor sacude nuestras raíces” /
“Pero dejad que se abran espacios en vuestros pensamientos hasta que los
vientos del cielo dancen entre vosotros” / “amaos mutuamente pero no hagáis del
amor una obligación” / “que cada uno llene la copa del otro, pero no bebáis de
una sola copa” / “Cantad y danzad juntos y siempre estaréis alegres, pero que
cada uno de vosotros sea él mismo” / “Dad todo vuestro corazón al amado, pero
con cuidado, que esta ofrenda no sea la causa del sometimiento del uno al otro”
/ “Porque las columnas del templo fueron dispuestas por separado y ni el ciprés
se cobija bajo la sombra del roble, ni el roble crece bajo la sombra del
ciprés” / “Pues un amigo está para saciar nuestros anhelos, no nuestro vacío”. Lou Reed: “Amores legendarios me persiguen en
sueños”. Leonard Cohen: “Conquístame o piérdeme/para eso sirve
la oscuridad” (de “Dama de medianoche”)- De “So long Marianne”: “Pero ahora
estoy frío como una hoja de afeitar nueva/ y necesito tu amor oculto”. Sobre el arte: Eric Rohmer: “La noción de lo natural es
absolutamente relativa y la verdad de un gesto encuentra su fundamento no en la
imitación sino en su belleza intrínseca y en la riqueza de significaciones de la
que es portador” Gonzalo Suárez: “Prefiero una mentira verdadera a una
verdad de mentira” Pedro Almodóvar: “El auténtico provocador lo es involuntariamente”. Viejo dicho irlandés: “Y por la luz que
brilla en ella esta historia es cierta”.
Borges: “Cuando Sherezade se pone a contar
textualmente la historia de las 1001 noches, con riesgo de llegar otra vez a la
noche en que la refiere, y así hasta el infinito”. Hoffman: “El arte es el presentimiento de lo
infinito”. Heidegger: “Pero lo que permanece lo fundan los
poetas”. Henry Miller: La poesía no sólo no desvirtúa la
realidad, sino que habla de su esencia” (a propósito de aquellos que piensan
que la poesía distorsiona la realidad haciéndola más bonita, o es sinónimo de
cursi, cuando es justo lo contrario). / “El lenguaje del poeta corre paralelo a
la voz interna cuando ésta se acerca a la infinitud del espíritu. Mediante este
registro interior el hombre sin lenguaje o cultura está en comunicación con el
poeta. No se trata de una cuestión de educación verbal sino de desarrollo
espiritual”. (de “El tiempo de los asesinos”). Allan Poe: “La poesía no es un propósito sino una
pasión… El escritor es un artista, no un predicador”. Truman Capote: “Entre la gente que escribe están los
escritores y están los artistas”. RobertGraves: “Todo verdadero poema está escrito en
quinta dimensión”. Colin Wilson: “El poeta empieza a
escuchar las voces del silencio, a percibir que el mundo está cargado de
significados que habitualmente no ve”. Faulkner: “Una novela es la vida secreta de un
escritor, el oscuro hermano gemelo de un hombre”.
Por Tesa Vigal Maneras de vivir, (que diría Rosendo) surgiendo de las diferentes respuestas a un montón de preguntas.
-¿Para qué se empeñan algunos en comprar cosas innecesarias? (consumismo) -¿Por qué evitamos discernir entre lo que necesitamos de verdad y lo que nos hacen creer que es deseable? En este apartado entran un montón de cosas que acaban esclavizándonos. Desde 'juguetitos' tecnológicoscon toda la pinta de ser algo sustitutorio, cuando no directamente adictivo, hasta productos para matar ácaros, por ejemplo, vendiéndonos una limpieza aséptica con vocación delirante. Una limpieza artificiosa y surrealista, que lo único que consigue es convertirnos en flores de estufa, carne de alergias a la propia naturalezay pulverizando nuestras defensas naturales a bacterias inocuas. Convertir lo sensato y necesario de limpiarnos nosotros y nuestra casa en algo forzado y extremo, dañino en último término para nuestra propia salud, sólo para vender productos innecesarios (una vez más). También convencernos de la 'sensatez' de pedir préstamos a bancos para ser propietarios de una casa. Tener una casa propia está muy bien, sería estupendo aunque no imprescindible, siempre que podamos pagarla sin endeudar nuestra vida, hipotecando nuestra libertad en un banco. Cuando la gente hablaba de lo 'racional' de hacerlo, en estos años pasados de fiebre crediticia,lo hacía con argumentos mercantilistas que dejaban de lado la libertad personal, eso que sí que es valioso, tanto que no tiene precio. Pero, claro, la visión mercantilista de la vida se basa precisamente en eso, en confundir precio con valor. De ahí que abunden los cínicos, esos que definía tan exactamente Oscar Wilde: "Cínico es aquel que conoce el precio de todo y el valor de nada".
El extremo de esa visión se plasmaba en la opinión de muchos al confundir independencia con la propiedad de una casa. Existe algo llamado alquiler (por cierto algo absolutamente generalizado en otros países europeos que sí que valoran la independencia), otra llamada casas compartidas que no sólo es recomendable y sensato, sino enriquecedor para cualquierjoven que se marche de casa de su familia para tener la suya propia. Ahí está otra de las confusiones perversas. Se llegó a hacer creer que la palabra 'propia' era sinónimo de legalidad mercantil. En fin, supongo que lo principalsería comprar sólo lo que uno puede pagar y disfrutar de lo que se tiene, y no me refiero sólo a cuestiones materiales, que es por donde han ido los tiros en estos últimos tiempos. -¿A dónde conduce la publicidad de una extrema salud si, como todas las obsesiones, el resultado es robarle sitio a la vida? No sé si me explico, me refiero a alguien que no tiene vida para vivir pero, eso sí, está 'sanísimo'. De nuevo aparece una sustitución de lo espiritual por lo físico. Toda tecnología es neutral.Depende de cómo se use.
-¿Por qué mucha gente en una fiesta en lugar de conocer a las personas de alrededor, o charlar con sus amigos, se dedica a mirar las pantallistas de móviles, tabletas y demás zarandajas? ¿No habíamos quedado en que una de sus utilidades era aumentar la comunicación? ¿Cómo es que muchos usan esa tecnología justo para lo contrario? -¿De qué nos sirve el miedo a los cambios y a lo desconocido? Para que nos devore la comodidad de la rutina. Para impedirnos conocer, explorar, volar. Para aferrarnos a etiquetas que nos limiten. Para convertir nuestra vida en una sucesión interminable de un mismo día repetido hasta nuestra muerte. En esto, como en todo, supongo que hay que discernir en cada momento y dejar su lugar a lo sensato y lo práctico, pero sin que se convierta en miedo. Está muy bien trabajar en algo con futuro siempre que ese futuro sea de verdad nuestro. O vivir toda la vida en el lugar de nacimiento si eso es lo que nos hace felices. O identificarnos con una ocupación, siempre que sea la que nos hace sentirnos bien. O seguir tratando de trabajar en lo que nos gusta, si mientras tanto aceptamos cualquier otra labor que nos brinde la oportunidad de ganarnos la vida. Siempre que no acabemos confundiendo que se trabaja para vivir y no al revés. Todos hemos caído alguna vez en estas trampas. Somos humanos, pero también como humanos tenemos la capacidad de pensar, de sentir, de elegir, de empezar, de negar, aunque en ocasiones el miedo atenace y paralice. Ese es el efecto del miedo. Y aunque pueda dominarnos, también es posible actúar a pesar de él, o con él.
Estas líneas que escribo son una invocación de libertad, un intento de romper cárceles internas o circunstanciales. Un deseo de ayuda y ánimo, empezando por mí misma. No sé si sirven para algo, pero así me han salido. Todos somos tan pequeños y al mismo tiempo tan enormes... Ambas cosas dan vértigo. Aunque creo que de eso se trata. De ser conscientes, sobre todo en las situaciones más desesperadas, de que la vida incluyendo la nuestra, es mucho más infinita de lo que imaginamos. Acabo con dos citas para animarme-animarnos. Una es de Fitzgerald (ese escritor hermoso y maldito): "Si te
niegas a pensar, otros tienen que pensar por ti y les cedes el poder, dejas que
perviertan y reglamenten tus inclinaciones naturales, que te civilicen y te
esterilicen”. Y otra de Castaneda (ese escritor que nos devolvió a mediados del siglo XX la sabiduría india): "Para un hombre que ha perdido su alma todo lo que le sucede es una bendición o una maldición, para un hombre de conocimiento todo es un desafío".
Por Tesa Vigal Supongo que a muy pocos les dejará indiferentes esta película, que rezuma sentimiento, emoción y sensación a partes iguales. Pero, precisamente por ello, algunos la detestarán y otros se sentirán vapuleados para bien y para mal por su sincera exploración de la incomunicación y la forma personal de defenderse ante ella. En esta historia la defensa es una adicción. Al sexo; podría ser cualquier otro enganche. El caso es entregarse compulsivamente a algo que sustituya a lo que se necesita y no se tiene. El efecto en el protagonista de esta historia(impresionante interpretación del actor revelación de este año Michael Fassbender) es una enorme vergüenza por él mismo (de ahí el título de la película), por su incapacidad emotiva, por su atormentado aislamiento aunque no deje de follar con prostitutas, o de hacerse pajas dolorosas en internet.
Pero lo que más me conmovió de sus luchas interiores no es que, como suele suceder, de tanto miedo el contacto emotivo con alguien que te atrae que resulte imposible el acercamiento sexual con esa persona, sino que la prisión es otra defensa inconsciente mucho más temible y 'perfecta'. Para que no exista el riesgo de una relación de persona a persona nadie te atrae realmente, a nadie deseas de verdad. A no ser alguien que lo haga por dinero, sin desearte a ti, sin que exista ninguna comunicación con ella aparte del mero follar. Aún así, es conmovedora la frase que les dirige a las putas mientras se visten, como si hiciera un último intento sabiéndose a salvo. Les pregunta si quieren tomarse una copa y ellas, justo antes de irse, le miran como diciendo '¿y eso a qué viene ahora?', y la puerta se cierra tras ellas dejándole solo con él mismo.
Esta impresión personal la saqué de varias escenas de la película. Aquellas en las que una persona, compañera del trabajo, se acerca al protagonista, quedan para cenar, incluso se van a la cama, pero claro, aparece la impotencia, la ausencia de deseo. Y su manera de quedarse solo, sentado con la cabeza apoyada en el frío cristal de un precioso ventanal sobre el mar, mientras una pierna se le mueve nerviosamente, como la única reacción de su soledad más honda y vulnerable. Lo intenta, sabe lo que le pasa, lo que necesitaría, pero de nada le vale ser consciente de su problema. ¿Y qué se hace cuando el primer escalón necesario para solucionar un problema, ser consciente de él, no es suficiente?
Película llena de hilos, algunos evidentes, otros sutiles o indirectos pero que completan el panorama sin salida aparente, de esa persona que sufre de manera desolada, cuando no se ve la salida y todo es pura vulnerabilidad y maldita fragilidad. Como la evidente de su hermana. Personaje que aparece en su vida, invadiéndola en busca de cariño, pero a diferencia de su hermano, ella lo hace de manera clara y patética. Como en la triste escena en que canta la famosa canción de Frank Sinatra 'New York, New York' y vemos el contraste entre la letra animosa y llena de empuje y su manera de cantarla, apenas un murmullo frágil a punto de romperse. Sentimos que esa letra jamás ha sido para ella y aún así la canta con asumida melancolía. Y una lágrima se desliza por la cara de su follador hermano, que no puede ayudarla porque es aún más frágil que ella y encima no sabe expresarlo fuera.
Hay entre ellos un pasado en común doloroso, que no se sabe cuál ha sido y tampoco importa. Puede que con su familia, o quizás entre ellos mismos relacionados amorosamente y sin haberlo digerido bien. El caso es que el dolor del pasado les une y les separa porque su actitud presente es distinta aunque igual de ineficaz. Asombrosa escena, una de las últimas de la historia, cuando él está follando con dos fulanas y su cara y su gesto es de tal dolor que todo se nubla, los límites se rebelan, la oscuridad invade la luz y la luz invade la oscuridad. Y en lugar de una escena de sexo, vemos, sentimos, primeros planos de piel sudorosa y gastada, ojos húmedos de mirada implorante, manos crispadas, luz confusa, desolación.
El ser consciente de sus límites y sus luchas le lleva a todo tipo de reacciones con aire desesperado. Como cuando entra en un bar y poco después vemos que por un lado ha querido, para variar, comunicarse, a su torpe y sincera manera, con una chica que se acerca a la barra para buscar una cerveza y por otro ha conseguido ser castigado, pegado por el novio de la chica al oírle confesar, entre tímido y desafiante, lo que le ha estado proponiendo.
Cada luz, cada mirada, cada imagen (ese uso puntual de las espaldas de los personajes), todo rezuma significado y te deja tratando de respirar hondo, removida más dentro de lo deseable y sin embargo, agradecida por tanta honestidad y tanta alma.